Instagram; secretos compartidos.
Marineros que no ven la señal.
Mirarte despacio al pasar
No llores mi ángel
pues la fruta madura en los árboles.
La inmensidad del mar está en calma.
Y yo estoy contigo siempre, en tu despertar.
Aunque no despierte a tu lado.
Sigue tu camino.
Cualquier día te escribiré un poema y lo recibirás como es debido.
Un poema más para tu dulce faz.
Y la tierra temblará un rato y no será de frío.
Será de buena onda esperando
que comprendas como comprendí yo
que eres origen y final de todos mis poemas.
Que sólo imaginándome una sonrisa tuya me reconforta.
Que viendo una foto tuya me reconforta.
Y me crecen las alas y salgo del pozo haciendo un tirabuzón.
Pues tienes el don de curar heridas que nunca cicatrizaron.
A.J. Arroyo
Sigo buscando la licencia esa que tuvo Ronaldinho que tuvo Romario No la de James Bond. A.J. Arroyo Mansilla