no paraban, en Dublín.
Las noches - mañanas no eran claras.
En la bahía de almas perdidas
que van de pub en pub;
La de los platos rotos,
el soldado irlandés:
Jhonny Walles.
Caminando entre acantilados con lluvia y el viento.
Ruido electrónico en el sensor.
Y los Leprechaun
en el arco Iris custodiando el oro
de Isla Esmeralda.
My island.
You are madman.
Y fireworks, U2.
En el hostal conspirábamos
con libertad salvaje.
Algunos en pañales otros en traje.
A.J. Arroyo

No hay comentarios:
Publicar un comentario