Y la savia nueva del cerebro
que me hace sentir tranquilidad y bienestar
tan sólo pensando en ti.
Pensando que algún día vendrás a cogerme de la mano
y la sostendrás en este mundo donde seremos
lo que queramos ser.
Porque la bondad no se debería disimular.
Porque la mentira tiene las patas muy cortas
pero la verdad aún más.
Gritarle al tirano
que sus artimañas son nuestras mañas.
Dejar de acariciar el pelo a la almohada.
y prepararse para un apoteósico final.
A.J. Arroyo.
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