Ayer te diría
que no podría
soportar la vida sin ti.
Pero es hoy y aunque te quiero
también respiro.
Eterno enamorado,
me mostraste los caminos de libertad.
Me demostraste que hay personas sin maldad.
Aunque no la sientas aun sostengo tu muñeca con fuerza para salvarme del abismo.
A.J. Arroyo
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